Siguenos en:
Domingo
 18 de Agosto de 2019
Editorial
Hablemos de narcotráfico
Editorial
Jueves,  8 de Julio, 2010

El Gobernador de Santa Cruz sorprendió al país con una agresiva denuncia en contra del Vicepresidente, a quien ha vinculado con el narcotráfico. El duelo verbal tiende a subir de tono, aunque es muy probable que todo quede en dimes y diretes, ya que por un lado Rubén Costas se niega a presentar pruebas de su imputación  y por el otro, Álvaro García Linera se muestra dispuesto a ser investigado por un Poder Judicial que responde enteramente a él. Es otro de sus “sindicatos”, para hablar en el lenguaje del presidente Morales, quien se refirió de esa manera a la Asamblea Plurinacional.
Aunque el contexto político es más propicio para un debate sobre el modelo autonómico que se pretende adoptar en Bolivia o sobre las leyes fundamentales del Estado Plurinacional que están por darle el tiro de gracia al sistema democrático, el gobernador optó por hablar de narcotráfico, cosa que está muy bien en un país en el que suceden hechos espeluznantes y que lamentablemente no figuran en la agenda oficial.
Precisamente ayer, cuando Rubén Costas lanzaba su denuncia, dos policías antinarcóticos y un adolescente de 16 años eran emboscados y por poco fueron linchados por narcotraficantes en Vinto, departamento de Cochabamba, considerada una de las zonas donde la fabricación y el tráfico de cocaína cuenta con el apoyo de los comunarios. En aquel lugar se identificaron el año pasado más de 300 fábricas de droga. El argumento de quienes atacaron a los agentes es muy parecido al de los asesinos de los cuatro policías en Uncía, es decir, una supuesta reacción de defensa ante un intento de extorsión por parte de los uniformados que perseguían a un automóvil que transportaba droga. Recordemos que el Gobierno aseguró que detrás de los linchamientos ocurridos en el norte de Potosí a finales de mayo, había narcotráfico y pese a ello, tanto García Linera como Evo Morales pidieron tolerancia hacia los ayllus que avalaron los asesinatos.
La cuestión de fondo aquí no es incrementar la guerra verbal y tampoco iniciar una batalla judicial en la que obviamente, el gobernador cruceño tiene todas las de perder. Todos son testigos del acoso judicial que está sufriendo el cardenal Julio Terrazas por haber denunciado que Bolivia está cayendo en las redes del narcotráfico, algo que es evidente y que debiera motivar al Gobierno a reaccionar contra el verdadero problema y no estrellarse contra quienes claman porque este país no termine como México, extremo que parece estar muy cerca de producirse.
La omisión también es un delito y aquello parece haber entendido el candidato a presidente de Brasil, José Serra, quien no entiende cómo el Gobierno boliviano puede desconocer que el 90 por ciento de la cocaína que se consume en Brasil viene de Bolivia, mientras que reiteradamente, organismos internacionales insisten en pedirle a las autoridades del Estado Plurinacional mayor determinación en la lucha contra el narcotráfico.
El Vicepresidente se puede escudar en “su” Poder Judicial para deshacerse de sus detractores a los que amenaza con la cárcel a cada instante. Lo que no va a poder eludir es de un debate y un estigma cada vez más intenso sobre su Gobierno. Lo mejor sería abrir la discusión, sin amenazas ni falsos discursos.
 

La denuncia que hace el Gobernador de Santa Cruz es propicia para abrir un debate interno sobre la incidencia del narcotráfico en el país.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día