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Domingo,  20 de Octubre, 2013

Nadie se explica cómo un país que recibe 90 mil millones anuales por las exportaciones de su petróleo sufra escasez de alimentos. Eso es más de 245 millones de dólares diarios, 10 millones de dólares por hora.

Así está Venezuela y si bien Bolivia no está en las mismas condiciones podría estar mucho mejor. Nuestro país ha recibido en seis años una cantidad muy parecida a esos 90 mil millones de dólares de los venezolanos, pero la cifra es cinco veces mayor al promedio de las dos décadas anteriores, gracias al auge de los precios internacionales de los minerales y los hidrocarburos.

En Venezuela, la inflación es una de las más altas del mundo y no hay ni leche en los mercados. En Bolivia, la situación no es tan crítica, pero la desnutrición afecta a más de un tercio de la población; padecemos una amenaza grave de crisis alimentaria y seguimos compartiendo con los países africanos, índices muy parecidos de pobreza y marginalidad.

En la mente de quienes llevaron adelante la Guerra del Gas y que luego colocaron en la Constitución aquellos preceptos revolucionarios de que ”el gas debe ser para los bolivianos” y que “la prioridad es el abastecimiento del mercado interno”, además del “fomento de la industrialización”, existía la convicción de que una nación extractivista exportadora jamás abandonará su condición de retraso y subdesarrollo. Ejemplos hay a montones en América Latina, en África y en Asia, y también los hubo en Europa, donde se popularizó el término “enfermedad holandesa” referida a aquellos países que se dedican a derrochar los recursos que parecen caer del cielo porque provienen de algo que nadie ha sembrado.

Noruega es precisamente el ejemplo opuesto al fenómeno generalizado de los denominados “países bananeros”. Noruega es un país con grandes reservas de petróleo, está en el puesto 21 del mundo (Venezuela es uno de los primeros) y produce dos millones de barriles diarios, casi la mitad de los venezolanos, lo que equivale a más de 50 mil millones de dólares al año. ¿Qué hace que los noruegos vivan mejor que los venezolanos, que los bolivianos y que incluso que muchos europeos que no pueden salir de la crisis que aumenta el desempleo y la marginalidad en el viejo mundo?

Desde que los noruegos descubrieron sus primeros yacimientos, llegaron a la conclusión de que el petróleo es un recurso que puede acabarse tarde o temprano y decidieron crear un fondo que en este momento alcanza los 685 mil millones de dólares, dinero que no sólo sirve para financiar las jubilaciones, sino también para promover una economía sustentable y autosuficiente. En el 2012, el Estado noruego apenas sacó un 4 por ciento de su presupuesto de ese fondo que es usado para realizar inversiones en la Bolsa que el año pasado generaron una rentabilidad del 13 por ciento.

Mientras que Bolivia y Venezuela dependen en un 90 por ciento de los recursos no renovables, Noruega busca dejar la dependencia del petróleo y apuesta por la diversificación y lo está consiguiendo pues los ingresos petroleros apenas representan el 23 por ciento del PIB. Este modelo lo han copiado otros países nórdicos como Suecia, Dinamarca y Finlandia. La constitución boliviana fija ese mismo camino. ¿por qué no se cumple?

Mientras que Bolivia y Venezuela dependen en un 90 por ciento de los recursos no renovables, Noruega busca dejar la dependencia del petróleo y apuesta por la diversificación y lo está consiguiendo pues los ingresos petroleros apenas representan el 23 por ciento del PIB. Este modelo lo han copiado otros países nórdicos como Suecia, Dinamarca y Finlandia. La constitución boliviana fija ese mismo camino. ¿por qué no se cumple?