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Sábado
 19 de Octubre de 2019
Internacional
Más fue el ruido que las nueces
Final desastroso entre Trump-Kim Jong-un
Cumbre. El presidente estadounidense se negó a levantar las sanciones contra el régimen de Pionyang.
Viernes,  1 de Marzo, 2019
Final-desastroso-entre-Trump-Kim-Jong-un
Ref. Fotografia: Crisis. Trump no pudo hacer entrar en razón a Kim para que frene el desarrollo de armas nucleares.

La mesa estaba puesta, había flores en los floreros, menús en las servilletas blancas, agua en los vasos y grandes abanicos de mimbre que proporcionaban una brisa fresca. "Cambio de horario", anunció la secretaria de prensa Sarah Sanders. Algo andaba mal. Después se supo. Trump dio un portazo al almuerzo con Kim y la cumbre terminó en un verdadero fracaso. No hubo acuerdo para frenar el uso de armas nucleares de Corea del Norte.

Trump se negó a levantar las sanciones. La cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular de Corea del Norte, Kim Jong-un, concluyó ayer sin acuerdos tras la negativa del mandatario estadounidense de levantar las sanciones a Pionyang.

"Kim propuso desmantelar el complejo nuclear de Yongbyon a cambio del levantamiento de nuestras sanciones, pero no podíamos aceptarlo", afirmó Trump, quien agregó que aunque esta central nuclear es "muy grande" no es "lo bastante grande".

 Dispares. El punto de partida no podía ser más dispar: ambas partes están enemistadas enconadamente desde hace 70 años. Una es comunista, la otra, capitalista; una extremadamente pobre, la otra rica; una tiene un régimen autoritario, la otra es símbolo de libertad y democracia; una quiere convertirse en potencia atómica, la otra posee un gran arsenal nuclear.

2 Días
del encuentro entre ambos mandatarios se redujeron a cero.

Apuntes

Lo bueno. La buena noticia del encuentro de Trump y Kim es que existe el deseo de un entendimiento y que la amenaza de una escalada se ha desactivado, o al menos atenuado, mediante las conversaciones directas.
 
Mensaje. Pero el mensaje más importante es que la política de símbolos de dos showmen no es suficiente. El paso siguiente debería ser que todos los actores de la región -Corea del Sur, Japón y China- se sienten a una mesa con Estados Unidos y Corea del Norte para buscar caminos viables hacia una desnuclearización. Solo así se puede poner la piedra angular de una paz duradera en la región.
 
Aliados. Los aliados de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, quieren en cambio garantías de que Corea del Norte desmonte efectivamente su programa de armas atómicas y poner fin al desarrollo de misiles intercontinentales. Sus ciudadanos ya no quieren oír sirenas resonando en el centro de Tokio o de Seúl porque Corea del Norte lanza un misil que podría equiparse con cabezas nucleares.
 
Kim Jong-Un no se fue con las manos vacías tras la cumbre

 

El hecho de que ambos contrincantes  se hayan reunido a conversar tiene, sobre todo, razones de política interna. Kim quería y quiere demostrar a su séquito que puede forzar al "archienemigo capitalista" a sostener conversaciones directas a un mismo nivel. Con su arriesgada estrategia de escalada, el joven gobernante ha podido apaciguar a los halcones dentro del partido y el Ejército, y ampliar su poder.

Trump. Para Trump, sin embargo, esta será una pérdida que puede capear. Un "mal acuerdo", en el que hubiera concedido demasiado, habría inspirado años de debate y rechazo por parte de las élites de la política exterior de Estados Unidos. Este desenlace, en cambio, es algo que se puede salvar a través de conversaciones.

EFE eldia@eldia.com.bo