Siguenos en:
Jueves
 25 de Febrero de 2021
Santa Cruz de La Sierra www.booked.net
+23°C
Parcialmente soleado
Social/Cultura
Editorial
Justicia: La punta del iceberg
Domingo,  26  de Noviembre, 2017

Cuando nos quejamos de la calaña de justicia que tenemos, normalmente se nos vienen a la cabeza los jueces corruptos que piden coimas, los actuarios que no dan paso sin 200 bolivianos en el bolsillo de la camisa, los políticos llamando a los magistrados para que apuren tal o cual asunto, para que agarren a éste o asusten a este otro, para que hagan la vista gorda con un contrato o cualquier otra maniobra propia de la politiquería criolla, tan vieja como la república.

Por un informe internacional hemos conocido que tenemos una de las diez peores justicias del mundo y la más corrompida de América Latina, detrás de Venezuela, país que ya no vale la pena considerar porque se trata de una dictadura, donde la seguridad jurídica es lo primero que desaparece.

Ojalá el problema fuera sólo de jueces codiciosos, de políticos glotones que aprovechan el cargo para hacerse la vida al estilo Juan Pari, el pobre diablo que se robó unos millones y no pudo disimular su hazaña.

Lo que en realidad mide el World Justice Project (WJP), la entidad que emitió el informe en cuestión es la situación del “Estado de Derecho” en el país, es decir, hasta qué punto nuestra vida en sociedad está guiada por las leyes o por el capricho de algunos, que en estas circunstancias (“yo le meto nomás”) cometen todo tipo de abusos y atropellos, que no sólo llevan el erario público a altos niveles de saqueo, sino que generan un sistema de cosas cuyas consecuencias son altamente nocivas en todos los ámbitos.

La justicia es el servicio público que más afecta al ciudadano, el que más consecuencias negativas o positivas puede generar en un país; es determinante en cuestiones económicas, sociales, en el combate a la pobreza, en la salud, la educación, la seguridad y cualquier otro problema que en Bolivia luce imposible de resolver, justamente porque el estado de derecho, el imperio de la ley, el orden constitucional, portador de los principios de las políticas públicas, están patas arriba.

De hecho, la corrupción es apenas uno de los ocho parámetros que toma en cuenta el WJP para analizar la justicia en base a miles de encuestas realizadas a personas vinculadas al sistema de administración jurídica. Los otros indicadores tienen que ver con los límites en el ejercicio del poder, uno de los aspectos más delicados en Bolivia, junto con el estado de la justicia civil y penal, relacionado a las falencias en el acceso de la gente a los tribunales a las violaciones al debido proceso y a la situación que viven quienes no tienen los recursos económicos suficientes para asegurarse un juicio justo.

Los otros referentes del mal estado de nuestra justicia son la falta de transparencia de las instancias públicas, que favorece la corrupción; el orden y la seguridad, aspectos que inciden en el crecimiento de la violencia y la criminalidad; el ámbito regulatorio, muy importante a la hora de facilitar los negocios o entorpecerlos, en el caso nuestro, donde las leyes están para ponerle trabas a la gente que quiere trabajar y emprender y finalmente, un elemento fundamental que es el respeto a los derechos humanos, en el que Bolivia figura en el puesto 80 de 113 países y en el lugar 27 de 30 naciones del continente.

La justicia es el servicio público que más afecta al ciudadano, el que más consecuencias negativas o positivas puede generar en un país; es determinante en cuestiones económicas, sociales, en el combate a la pobreza y muchos otros aspectos.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día