Siguenos en:
Martes
 25 de Septiembre de 2018
Encuentro
El Demiurgo Capitalista
El cerdo capitalista
Martes,  31  de Diciembre, 2013

La holandesa Christien Meindertsma pasó tres años investigando todos los productos que se pueden obtener a partir de la vida póstuma de un cerdo. Del chancho se aprovecha todo, casi 187 productos no porcinos tienen partes de este animal. En el libro “Pig 05049” (2007) y el proyecto artístico del mismo nombre, la holandesa, analiza el destino del cuerpo del cerdo 05049, cuyas partes fueron enviadas a diferentes lugares del mundo para producir por ejemplo, del cuero: guantes de seguridad industrial, barras energéticas, chicle, productos cosméticos, billeteras, gelatina, cápsula de píldoras; de los huesos: componentes para pilas y baterías, papel fotográfico, municiones, balas, corchos, yogur, fertilizante orgánico, cabeza de fósforos; de su sangre: filtros de cigarrillos, jamón, comida de pescado, de los órganos internos: comida para mascotas, anticoagulante heparina, válvulas de corazón, frenos, frenos de disco para trenes, tamborines y panderetas; con la grasa: combustible biodiésel, golosinas para mascotas, jabón, champú, acondicionadores, dulces, crayones, suavizantes de tela; de su carne: fuera de deliciosos filetes, chuletas, cueros, jamones, costillas y chorizos, es utilizado para testear armas; con los misceláneos, como sus cerdas, dan lugar al aminoácido L-cisterina, que se utiliza para ablandar el pan industrial, además de las brochas.

Ni musulmanes, ni judíos, pueden escapar de la influencia del marrano, menos aún, los anticapitalistas, ya que el capitalismo no solamente tiene que ver con grandes crisis financieras y el poder de los ricos, más bien, con pequeñas cosas diarias que no percibimos como importantes, la “mano invisible” de Adam Smith. Evidentemente, para presentar todos estos productos en el mercado tuvieron que intervenir millones de personas distribuidas en todas partes del mundo que no se conocen y que si se conocieran, tal vez no se llevarían bien, pero el libre comercio procura la armonía y paz de millones de personas que ofertan y demandan bienes y servicios, esa es la enseñanza de Leonard Read en su ensayo “Yo, el lápiz”, y, esta nota podría denominarse: “Yo, el cerdo”, pero podría provocar malas interpretaciones en contra del autor. Meindertsma nos demuestra que cualquier tema sencillo puede ser motivo para que un libro se venda como jamón, podemos decir que hablar del gorrino, vende; pero el mensaje es más profundo todavía: “En la producción comercial moderna –dice la holandesa- hay muchos pasos entre la materia prima y el producto final. Todos esos pasos hacen que el conocimiento se pierda.

Por ejemplo, los granjeros de cerdos tampoco saben en qué productos acaban los cuerpos de sus animales, simplemente porque no saben adónde se los llevan”. Pero nosotros, creemos que el ser humano no puede saberlo todo, esto es muy pretencioso.

Tan solo, comprender cómo funciona el mercado y la división del trabajo, sería un gran paso hacia la libertad. La libertad económica se encuentra muy amenazada por el estatismo económico, aquella ideología entenada del socialismo, que nos dice, que el Estado debe ordenarnos que producir, como producir, que comprar, a cuanto vender. Peor aún, que el Estado sea competidor y árbitro al mismo tiempo, con la creación de empresas públicas, con el aporte de nuestros propios impuestos. Empresas sin ningún tipo de control, sin información de manejo de recursos de forma clara y transparente, empresas deficitarias, ineficientes, campos del derroche y corrupción. Sin duda, no hace falta de ningún burócrata para saber qué podemos hacer con un marrano, es la iniciativa privada y el interés personal, que nos llevan a pequeños descubrimientos que benefician a la humanidad, gracias a los vilipendiados cerdos capitalistas frente a los puercos del “Animal farm”.

Acerca del autor:
Luis-Christian-Rivas-Salazar-
Luis Christian Rivas Salazar
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día