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Comentario sobre el modelo de estado populista
Viernes,  28  de Diciembre, 2018

El populismo es una receta que ilusiona a la gente y se vende muy bien; se la ha probado con muchas variantes y con diferentes aliños y al final siempre resultó ser un veneno amargo; será un problema de masoquismo o de malos gustos?. En cada país y como producto de su proceso social y político, el populismo adquiere sus propios matices y sabores, pero en lo esencial mantiene su discurso demagógico y orientado a endulzar los oídos del pueblo con ambiciosas promesas de imposible realización.

Los populistas, demagógicamente, se proclaman firmes defensores de los pobres, de los indígenas, del medio ambiente y la madre tierra y eligen como su necesario enemigo externo al imperialismo gringo, pero no al chino más nefasto y depredador. Mantienen como sus enemigos internos a los que llaman neoliberales y capitalistas, vale decir a sus opositores, que son los responsables y no el gobierno, del malestar económico, social y político que experimenta el pueblo.

En su práctica gubernamental usan el Estado como su botín privado y hacen todo lo contrario de lo prometido en su discurso: Desconociendo su  obligación de “preservar el medio ambiente” el gobierno masista autorizó la explotación de la Amazonia por grupos de los llamados cooperativistas, quienes en asociación con mafias chinas explotan las cuencas de los ríos amazónicos con grandes barcazas y usando masivamente el mercurio con el que envenenan y destruyen el ecosistema. Estas cooperativas mineras truchas y sus socios chinos, han hecho aprobar leyes que le dan el derecho de explotar recursos naturales en áreas fiscales y protegidas, territorios indígenas, reservas naturales y donde se les viene en gana y prácticamente exentas de impuestos y del cuidado del medio ambiente. Datos oficiales indican que las mafias auríferas, durante el año 2017, pagaron por concepto de regalías alrededor de 35 millones de dólares y declararon un total de 1.500 millones de dólares por exportación del metal amarillo; probablemente el doble.

En cuanto a los indígenas y por denuncia de éstos la ONU instó al Gobierno “indígena” de Evo Morales a “respetar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas” para que éstos ejerzan “sus derechos de acuerdo con los estándares internacionales sobre derechos humanos”.

El modelo de los  gobiernos populistas es básicamente centralista, estatista, de extractivismo, de coca y corrupción, con lo que se convierten rápidamente en Narco Estados cayendo en el lucrativo negocio de las drogas, las que rápidamente se convierten en el motor de sus economías.

Como la norma populista cocalera es “meterle nomás”, el Gobierno actúa sin respetar ninguna norma legal, social o ambiental, generando con ello una total inseguridad para los ciudadanos y para las inversiones y como consecuencia la economía formal colapsa y la población para sobrevivir actúa de la misma forma generando una permanente movilización, donde cada gremio y sector defiende con bloqueos y en las calles sus intereses particulares, no siempre lícitos.

Hasta ahora los masistas han disfrutado de una jornada larga y abundante en dólares  del gas y la coca, corrupción y borrachera de poder, ahora ya empieza el Ch'akhi, la resaca, los dolores de tripas y de cabeza y cada vez con menos plata, menos compinches albanicos y más rechazo internacional y de los propios ciudadanos bolivianos.

Para recuperar la democracia y desarrollar la economía del país, se hace urgente cambiar de modelo y aplicar aquel que han demostrado ser exitoso, como el de la República Federal y Democrática con políticas que garanticen el estado de derecho y la propiedad privada e  impulsen y faciliten la libre competencia y la generación de riqueza sostenible, lo que no se logra con más dirigismo estatal sino liberando la economía e imponiendo y acatando leyes justas. Solo en este ambiente los emprendedores y empresarios se orientarán por factores económicos y competitivos, dedicándose a producir más y mejor en vez de estar supeditados a los planes de los burócratas y pidiendo al Gobierno beneficios y ventajas exclusivas.

La República Federal y Democrática debe promover un crecimiento inclusivo y atender la exigencia legítima de protección y seguridad de sus ciudadanos; reafirmar la identidad y cultura nacional y la soberanía medioambiental, económica, comercial, fiscal y avanzar con la revolución del conocimiento hacia la transformación digital y con tecnologías de punta; todo esto aplicado a nuestra producción agrícola, forestal, minera, hidrocarburífera, industrial y de servicios, bajo el modelo de desarrollo sostenible.

En resumen, un buen modelo de economía y sociedad es el que produce bienestar y seguridad para la población, por tanto de lo que se trata es de aplicar una receta alternativa al populismo; la que es bastante simple pero que requiere de voluntad firme, honestidad, democracia, libre mercado, seguridad jurídica, propiedad privada, eficiencia, trabajo y responsabilidad para lograr trabajos productivos en actividades legales y con seguridad social. Lo contrario es continuar con lo de siempre totalitarismo y sumisión, con pobreza e ignorancia y luego después del fracaso, correr desesperadamente hacia el paraíso capitalista, hacia la frontera gringa, rogando que nos dejen entrar.

Acerca del autor:
Ovidio--Roca-Avila
Ovidio Roca Avila
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