Siguenos en:
Domingo
 15 de Septiembre de 2019
Portada
Editorial
Defensor del adulto mayor
Lunes,  12 de Mayo, 2014

La figura del “ombusdman” o defensor del pueblo se ha instaurado en el país como consecuencia del advenimiento de la democracia. Esta institución de corte estatal, se ha creado para intervenir en casos de abuso o negligencia burocrática, pero también para velar por los derechos fundamentales del ciudadano. En el terreno de los hechos, el defensor del pueblo ha logrado captar la atención de las autoridades para resolver problemas puntuales cuya resolución estaba siendo postergada. De esta manera, la saludable presencia del defensor del pueblo a nivel departamental ha posibilitado que se hallen vías expeditas de solución para ciertos problemas regionales y departamentales.
 
Sin embargo, la complejidad de la situación nacional genera una serie de problemas que ameritan sino mayor presencia del defensor del pueblo, al menos una diversidad de su representación específica y geográfica para mejor desempeño de sus arduas funciones. Esta complejidad crece no sólo por la falta de ejercicio o práctica democrática óptima por parte de los ciudadanos y las propias autoridades, sino por la singularidad de los dinámicos procesos sociales, económicos y políticos por los cuales viene atravesando el país desde hace poco más de tres décadas. Desde esta perspectiva, no se trata tan solo de mayor cantidad de problemas, sino también de problemas cualitativamente distintos.
 
Debe considerarse con la debida cautela y atención que un sector de la sociedad boliviana reclama se resuelvan las constantes denuncias por problemas familiares, de salud y sinnúmero de abusos que sufren las personas de la tercera edad. Se estima que ayudaría lo suficiente se apruebe un proyecto de ley para la creación de un defensor del adulto mayor, una vez se ha comprobado fehacientemente que este grupo de edad se encuentra hoy por hoy desprotegido, más en la práctica que en la teoría, y que no existe un lugar específico donde puedan acudir para solicitar y obtener el apoyo que necesitan. Por su natural indefensión, a causa de su avanzada edad, estas personas sufren abusos.
 
Por una parte son problemas legales derivados de los problemas familiares, donde además del escollo que representa la lenta y torcida administración de la justicia, se hace preciso una mayor vigilancia y consideración de los procesos en que se encuentran involucradas las personas de la tercera edad. Por otra parte, el acceso a los servicios de salud para el adulto mayor sigue siendo una especie de calvario para este sector, puesto que el Seguro de Salud para el Adulto Mayor resulta insuficiente en número y calidad. En los tres niveles de atención encuentran dificultades para conseguir atención, y si la obtienen, los medicamentos recetados no están disponibles en farmacias institucionales.
 
Pese a la retórica, las personas de la tercera edad siguen siendo objeto de abusos y falta de respeto en los servicios de transporte público y en la vía pública, por citar ejemplos de paso. Ante esta situación, resulta comprensible que se exija un defensor del adulto mayor, de modo que no sólo se logre disminuir la cuantía y gravedad de los abusos que en su contra se cometen, sino que se obtendría una mayor atención del Estado que, pese a sus esfuerzos y medidas, todavía no ha logrado una cobertura integral de calidad, suficiente y satisfactoria en varias áreas. Visto el asunto desde ese punto de vista, crear un defensor del adulto mayor ayudaría mucho, o que el defensor del pueblo los apoye.

Resulta comprensible se exija un defensor del adulto mayor, de modo que se logre disminuir la cuantía y gravedad de los abusos que en contra de las personas de tercera edad se cometen, sino que se obtendría además, mayor atención del Estado.

 

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día