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Adictos con y sin sustancia
Una adicci?n es un riesgo al que cualquiera est? expuesto aunque no toda dependencia es igual. No es lo mismo ser adicto al alcohol o drogas, que al sexo, juego o compras. La secuela es grave en todos los casos.
Miércoles,  5 de Agosto, 2009
Adictos-con-y-sin-sustancia

La mayoría de las personas adultas ha tomado una copa de alcohol alguna vez en su vida, aunque ello no quiere decir que sean alcohólicas. También son innumerables los que han tomado drogas para incrementar los momentos de euforia, ocasionalmente o por sistema. Hay quien necesita hacer el amor a diario y a todas horas. Otros se gastan el sueldo en los juegos de azar posibles, o bien en comprar cosas inútiles.
Las adicciones en estos tiempos que corren son muy variables y todos estamos expuestos a ellas. Aunque no todas son iguales, las consecuencias de una dependencia pueden ser igual de graves y peligrosas en todos los casos.
Por si fuera poco, el concepto “curación” como tal no se aborda en este ámbito, asegura José Antonio Molina, psicólogo con experiencia de 15 años en tratamiento de adicciones. “Hablamos de recuperación -añade-, mejora, evolución favorable, ya que las adicciones tienen cronicidad, por razones neurobiológicas y psicológicas. Es decir, no podemos volver a consumir la sustancia de la que hemos desarrollado una dependencia, ya que regresaríamos a los patrones anteriores de consumo de forma rápida”.
Los especialistas en adicciones distinguen dos tipos: con sustancia o sin sustancia. Las primeras se refieren a las drogodependencias (cocaína, alcohol, heroína...) y las segundas son psicológicas (al sexo, al juego, a las compras, etc.).
El vicepresidente de la Sociedad Española de Patología Dual, Pablo Vega, manifestó que el 25 por ciento de los 80.000 españoles en tratamiento por su adicción a las drogas o al alcohol son “realmente” adultos con un Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (RDAH, siglas en inglés) sin diagnosticar y que, si a estas personas se les hubiera diagnosticado correctamente su patología en la infancia “nunca hubieran caído en adicciones y no hubieran corrido el riesgo de padecer trastornos mentales asociados al consumo de sustancias”. Asegura que los RDAH sin diagnosticar recurren a drogas ante el fracaso de su integración social y, de ellos, el 30 por ciento desarrolla patologías mentales graves.

la cocaína encabeza
Por otra parte, según un informe reciente de la asociación sin ánimo de lucro Narcóticos Anónimos (NA), el 81.3 por ciento de los asistentes a las sesiones de terapia de la organización, en su mayoría politoxicómanos, reconoce que la cocaína era su droga preferida, seguida por el alcohol (66.1%), heroína (42%) y marihuana (36.2%).
José Antonio Molina asegura que “los datos más fiables en España provienen del PND (Plan Nacional sobre Drogas) que indican -referidos a 2008- que de cada diez pacientes que acude a consultas, cinco son por problemas de consumo de cocaína, tres por alcoholismo, uno por heroína y otro por otras sustancias (derivados del cannabis, anfetaminas, tranquilizantes, etc.)”. 
“Actualmente no hablamos de sectores más vulnerables para desarrollar una adicción -añade Molina-, aunque sí condiciona el tipo de sustancia consumida. Por ejemplo, sectores más deprimidos socialmente tienden al consumo de heroína o inhalantes (pegamentos, etc..)”. El experto precisa que actualmente ha tenido una fuerte caída de consumo sustancias como la heroína, por lo que los demandantes de tratamiento han bajado considerablemente, siendo ahora  la droga “estrella” la cocaína.
Sobre las razones que influyen en el inicio en el consumo de sustancias y en el por qué hay personas que desarrollan una adicción y otras no, Molina se refiere a los “modelos familiares, los factores sociales, las variables personales, las características sociodemográficas, el coste económico de la adicción, la disponibilidad del sujeto y la presión social al consumo”.

ludópatas e internautas
Respecto a la adicción sin sustancia, Molina revela que actualmente las personas que las padecen no suelen acudir a la consulta del psicólogo excepto los ludópatas. “Otras conductas compulsivas como la utilización abusiva de Internet suelen ir unidas a otras patologías, como el déficit en las relaciones sociales y otras, como la adicción al sexo, en muchas ocasiones están vinculadas al consumo de drogas”.
Un manual de diagnóstico hecho por psicólogos chinos del Hospital General Militar de Pekín establece que la adicción a Internet pasará de ser un mal hábito a figurar entre las “patologías clínicas” como el alcoholismo o la ludopatía.
Los síntomas principales de esta conducta compulsiva, que tanto preocupa a las autoridades del gigante asiático son la navegación por Internet durante más de seis horas al día, en vez de trabajar o estudiar, y la tensión y el enfado generados en el usuario cuando no puede conectarse a la Red. El manual indica que los internautas adictos reparten su tiempo en cinco actividades: juegos “online”, visita a páginas pornográficas, redes sociales virtuales, compras por Internet y navegación en general.
Una investigación realizada en 2007 por la compañía InteractiveCorp reveló que el 42 por ciento de los internautas chinos (unos cuatro millones) se confesaron adictos a la Red, frente a un 18 por ciento de los estadounidenses.

ciberdependientes
La fundadora de la organización estadounidense de ayuda a ciberdependientes “Online Gamers Anonymous”, Elizabeth Woolley, explicó que la situación de los internautas empeorará.
“Cada vez hay más gente enganchada. De aquí a un año habrá incluso mayor incremento de aquellos que quieran dejarlo: serán los que comenzaron a jugar compulsivamente en tiempos de crisis, escondiéndose en su mundo virtual”, afirmó. Esta adicción a los videojuegos afecta a personas de toda edad, que juegan sin descanso hasta 16 horas diarias, y que acaban perdiendo el contacto con amigos y familiares, descuidando su mente y su cuerpo, según Wolley.
“World of Warcraft”, “StarCraft” y “Counter Strike” son algunos de los más adictivos, ya que sumergen a los jugadores en un mundo de seres virtuales con poderes sobrenaturales, entre los que se encuentran ellos mismos. Por eso, el crecimiento en la venta de videojuegos está garantizada. El sector facturará 90.000 millones de dólares mundialmente en el 2015, según dijo recientemente el fundador de Games Workshop, Ian Livingstone, en la Feria Internacional de Ocio Interactivo Gamelab 2009 de Gijón. Para muchos es duro volver de un mundo en el que la felicidad está sólo a un “click” de distancia.
Así, los videojuegos son arma de doble filo. “Aquellos que abusan de los videojuegos se convierten en auténticos robots, en personas que ya no viven en este mundo, sino al otro lado de la pantalla”, afirma Woolley.

comprar por comprar
Mientras tanto, los “adictos a las compras” no se verán afectados por la crisis económica actual, en opinión de José Olcina, psiquiatra de la Unidad de Adicciones el Hospital Casa de Salud de Valencia, quien ha aconsejado “comprar lo que se necesite, porque lo demás es innecesario”.
“Generalmente, la gente que sufre y practica alguna conducta adictiva lo hace como ‘válvula de escape’ y, en tiempos de crisis, seguirá haciéndolo igual, del mismo modo que los que compran por el mero placer de consumir”, señala Olcina. Según el experto, la crisis “influye y todo el mundo dejará de hacer lo que no pueda permitirse pero, probablemente, el grupo que más se resienta sea el del ‘hábito de comprar por comprar’, que practica mucha gente sin ser adicta”. La adicción a las compras “es más frecuente de lo que se tiende a creer, afectando más a las mujeres”, asegura Olcina, quien agrega que el riesgo de adicción a las compras “va asociado al concepto de compra innecesaria”.
Las causas del incremento en la frecuencia de las compras que pueden desembocar en una conducta adictiva, van desde “la soledad y el vacío existencial, hasta tener una personalidad impulsiva e insegura”.
Si se detecta esta adicción en un familiar o amigo, lo principal es “interesarse por la persona, no por la conducta de compras que realiza, pues detrás de todo este problema hay un ser que sufre”, advierte el psiquiatra.

la vigorexia
Entre las adicciones de nuevo cuño se encuentra la vigorexia, una dedicación desmesurada al ejercicio físico. “Los factores socioculturales de culto al cuerpo influyen en el desarrollo de la adicción al ejercicio físico”, según José Antonio Molina. “La característica fundamental de la vigorexia -agrega- es la asociación entre la belleza y el aumento de la masa muscular, lo que induce a pasar al adicto un gran número de horas al día en el gimnasio”.  La adicción al ejercicio físico es acompañada de una dieta rica en proteínas y carbohidratos para aumentar la musculatura del cuerpo, siendo frecuente el consumo de anabolizantes y esteroides para aumentar las proporciones corporales.
La ingesta de estos productos no es nada recomendable desde un punto de vista clínico,  pues existe el riesgo de sufrir alteraciones hepáticas, cardiacas, bruscos cambios de humor, etc.
“Existe una distorsión de la imagen corporal en el vigoréxico -indica Molina-, que se ve como débil y enclenque, al contrario de lo que ocurre en el anoréxico nervioso, quien se autopercibe con unas proporciones corporales sobredimensionadas”, concluye Molina.

Por razones psicológicas y neurobiológicas, el adicto no se cura. Sí puede evolucionar una mejoría.

La adicción a Internet pasará de un mal hábito a ‘patología clínica’ como el alcoholismo o ludopatía.