Siguenos en:
Sábado
 15 de Diciembre de 2018
Editorial
Editorial
Si de comparar se trata…
Miércoles,  8 de Agosto, 2018
Si-de-comparar-se-trata…

En el Gobierno se molestan cuando se hacen comparaciones con Venezuela, Cuba o Nicaragua, se indignan cuando se menciona la palabra “dictadura” y no admiten la idea de que Bolivia pueda llegar en el corto o el mediano plazo a los extremos que se están viviendo en los países mencionados.

Es verdad que en el “proceso de cambio” ha habido una buena dosis de cordura en el manejo económico que ha impedido caer en situaciones complicadas como las que han vivido Brasil, Argentina, por citar las consecuencias menos dañinas que ha dejado la arremetida socialista en el continente, donde Chávez, Maduro y Ortega están ocasionando verdaderas calamidades humanitarias, semejantes a las que han vivido naciones africanas, donde la combinación de sequía, tiranías y taras culturales suelen desatar crisis de proporciones épicas.

El vicepresidente pretende que ignoremos la situación de los venezolanos y pide mirar solo a los problemas que está atravesando el Macrismo en Argentina, donde a un gobierno que lleva tres años al mando, se le hace cuesta arriba reorganizar un país que estuvo 12 años sometido al peor desastre organizativo que se pueda imaginar, combinado con dantescos índices de corrupción.

García Linera dice que el MAS es la única opción que tiene el país para no volver al neoliberalismo, que según él, anda como un zombi en el vecindario. Y como es él quien invita a hacer comparaciones, tal vez no se incomode si se menciona a Uruguay, a Perú, a Colombia, Costa Rica, Chile, Panamá, Paraguay o México, naciones que fueron capaces de repeler la avalancha socialista y que la vencieron sin trasgredir las leyes del libre mercado, de la democracia y el respeto a la libertad.

No hace falta mucho análisis para constatar que ninguno de esos países está en riesgo de vivir un trauma como el venezolano y casi todos creen que si Bolivia continúa en el mismo camino de destrucción del mercado, de derroche, de ineficiencia, desorganización y aniquilación del estado de derecho, no puede tener otro destino que el desastre. Tal vez nunca lleguemos a ese extremo. Dios no lo permitirá y tampoco la gente, que tal como se ha observado en los festejos patrios de Potosí, no solo está dispuesta a interrumpirle el discurso al presidente, sino también a salirle al cruce de las intenciones autocráticas.

Por último, cuando hablamos de este tema siempre olvidamos que Bolivia atravesó una etapa bajo el dominio de la izquierda entre 1982 y 1985, cuando el resto del vecindario ya había tomado el rumbo de la recuperación luego del periodo dictatorial. No debemos pasar por alto que nuestro país ya vivió su propio desastre a manos de dogmáticos del mismo calibre de hoy y justamente ese trauma, presente en la mente de todos, obliga a los gobernantes a tener más cuidado. De cualquier forma, eso no los salva de repetir la historia, algo que lamentablemente ha ocurrido en numerosas ocasiones.

El vicepresidente dice que el MAS es la única opción que tiene el país para no volver al neoliberalismo, que según él, anda como un zombi en el vecindario. Y como es él quien invita a hacer comparaciones, tal vez no se incomode si se menciona a Uruguay, a Perú, a Colombia, Costa Rica, Chile, Panamá, Paraguay o México, naciones que fueron capaces de repeler la avalancha socialista y que la vencieron sin trasgredir las leyes del libre mercado, de la democracia y el respeto a la libertad.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día