Siguenos en:
Martes
 18 de Diciembre de 2018
Editorial
Editorial
El Mar y las expectativas
Viernes,  9 de Marzo, 2018

Todos queremos mar. No existe nada que una más a los bolivianos que la esperanza de recuperar la soberanía sobre las costas del Pacífico que se perdieron en una guerra absurda. 

Desde niños, cada uno de los bolivianos incorpora en su ADN este sentimiento, tal vez el único que no tiene matices ni distinciones, pese a las grandes diferencias naturales e inducidas que persisten en este país, que no consigue construir una sola nacionalidad que ayude a impulsar metas comunes y sueños compartidos.

Paradójicamente, los que más han estimulado el divisionismo en Bolivia, a partir del centralismo, del sometimiento de los pueblos, del incentivo al odio y tantas injusticias, recurren al mar como herramienta de cohesión y lo hacen cuando sus estrategias políticas hacen aguas y la gente cae en cuenta de las trampas. 

Por eso mismo es que jamás ha llegado lejos ninguna de las iniciativas diplomáticas que han encarado los gobiernos bolivianos en el reclamo del mar cautivo. Nunca el Pacífico ha sido una verdadera política de Estado y siempre ha estado sujeta a los vaivenes y la inestabilidad del país, al servicio propagandístico de los demagogos de turno y como instrumento de adoctrinamiento de la niñez y la juventud, que lamentablemente termina siempre traicionada.

Hay que reconocer que el Gobierno de Evo Morales es uno de los que más esfuerzos ha hecho en la historia por avanzar en la demanda marítima, hasta colocarla en los más altos tribunales de justicia del planeta. Estamos en un momento crucial, ante la expectativa de un fallo favorable que le permita a Bolivia seguir exigiendo una respuesta de Chile, que seguramente se verá obligado por la presión internacional a ofrecer una satisfacción.

Estamos hablando de la opción positiva, pero obviamente existe también la posibilidad de que la Corte de La Haya se pronuncie en contra de nuestro país o lo haga de una manera ambigua, lírica o inconsistente. Desafortunadamente y de la misma manera que se valoran los esfuerzos realizados, este Gobierno ha sido también el que más ha usado el tema marítimo con fines políticos, en forma de comodín, de cortina de humo y como señuelo en situaciones críticas, como la que se vive hoy con la enorme pérdida de credibilidad en el “proceso de cambio”.

Entre los propios referentes del MAS han surgido voces que observan la inflación de expectativas que se ha creado en la población, que en medio de la desinformación, las arengas y la enorme parafernalia montada, está convencida que el presidente volverá de Holanda con la soberanía del Litoral bajo el brazo.

Tamaña sobreactuación no le ayuda ni siquiera al régimen tan urgido de aceptación y menos cuando recurre a la satanización de quienes no aceptan treparse sumisamente a esa tarima peligrosa y llena de incertidumbre. Nunca es tarde para pedir más cordura, especialmente en los momentos en los que Bolivia estará frente a los ojos del mundo, en un escenario tan solemne y serio como La Haya.

Entre los propios referentes del MAS han surgido voces que observan la inflación de expectativas que se ha creado en la población, en medio de la desinformación, las arengas y la enorme parafernalia montada.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día